Usar un teléfono móvil en la UE sin pagar los recargos estándar de itinerancia se ha vuelto habitual para quienes viajan. Sin embargo, no está garantizado que el acuerdo se mantenga sin cambios: el acuerdo actual expira en 2032, cuando se espera que las instituciones europeas y los operadores de telecomunicaciones revisen las normas y decidan si las renuevan o buscan una alternativa.

La política se desarrolló a través de varios hitos. En 2007, la UE adoptó el Reglamento 717/2007 para limitar los precios que podían cobrar los operadores por las llamadas realizadas o recibidas durante la itinerancia. Los topes iniciales eran de 0,49 € por minuto para las llamadas salientes y de 0,24 € para las entrantes.

En 2017, se eliminaron los recargos de itinerancia para las llamadas, los mensajes de texto y los datos en la UE y el Espacio Económico Europeo en virtud del acuerdo «Roam like at home» («Itinerancia como en casa»). El acuerdo se renovó en 2022 por otros diez años, con disposiciones adicionales sobre la calidad del servicio, la velocidad, la transparencia y las políticas de uso razonable de los operadores.

Las normas de 2022 también reforzaron la protección de los clientes. Establecen que, cuando la red correspondiente esté disponible, la calidad de internet móvil en el extranjero debe ser la misma que en casa, incluso con 4G o 5G. Los operadores también deben avisar a los clientes cuando sus teléfonos se conecten a redes no terrestres y detener automáticamente los servicios móviles cuando el uso de esas redes alcance los 50 € u otro límite fijado de antemano. Los operadores pueden ofrecer opciones para desactivar la itinerancia en aviones y barcos.

Los cambios posteriores han ampliado los países incluidos, entre ellos Moldavia, Ucrania y otros países de los Balcanes. La revisión de 2032 se llevará a cabo en un panorama de las telecomunicaciones que podría diferir considerablemente de aquel en el que se acordaron las normas actuales. La fuente señala avances como el 6G y la inteligencia artificial como factores que podrían aumentar el coste de mantener las redes de itinerancia.

Que la itinerancia sea gratuita para los clientes no significa que no tenga coste para los operadores móviles. Según el modelo actual, los operadores pagan a sus homólogos de otros países por utilizar su infraestructura. Por tanto, un acuerdo renovado no tiene necesariamente que conservar todas las condiciones vigentes: las políticas de uso razonable podrían cambiar y se podría permitir a los operadores introducir algunos recargos que actualmente no están permitidos.

El fin del acuerdo no significa, por sí solo, que los clientes vuelvan a pagar las tarifas estándar de itinerancia en toda la UE. Si continuará el modelo actual y qué cambios podrían acompañar a una renovación se determinará más cerca de 2032.

Fuentes: Xataka Móvil.